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"Vivir con la diabetes, no es vivir para la diabetes"

viernes, 16 de diciembre de 2011

Bombas de infusión continua de insulina


Las bombas portátiles comenzaron a utilizarse por primera vez en Inglaterra en 1978. Constan de un sistema mecánico accionado por una pequeña batería (pila eléctrica), que libera insulina con dos ritmos: uno continuo o basal y otro variable para mejorar los picos producidos en las horas de las comidas por ejemplo.
Generalmente ambos ritmos se accionan por mandos diferentes: el basal que lo prescribe el médico y queda fijo y el mando para las dosis de las comidas que lo acciona el diabético cada vez que va a comer algo.
También constan de un depósito o jeringuilla que se llena de insulina y se va administrando por la acción del motor antes mencionado. El depósito o jeringa se une a un catéter que termina en una aguja fina, esta se coloca subcutánea y generalmente se pone en dirección horizontal en el abdomen a uno u otro lado. Su peso suele oscilar entre 150 y 200 gramos.
Además de estos modelos que podemos calificar de sencillos, existen otros de maquinaria electrónica más compleja.


Ventajas:
  • Facilitan el control de la diabetes
  • Disminuye el número de pinchazos de insulina
  • Permite una mayor libertad de tipo de vida y horario de las comidas
  • El autocontrol glucémico es más fácil de llevar una vez que se consigue ajustar la dosis basal y la de las comidas
Sus ventajas son superiores a los inconvenientes.

Inconvenientes:
Radica en la necesidad de que el paciente que lo porte tiene que tener una preparación y un conocimiento exhaustivo sobre la diabetes y el autocontrol de la misma:
  • Hay que llevar constantemente el aparato y debe estar bien conectado y con la aguja implantada bajo la piel
  • Con la humedad, el aparato se deteriora
  • Si la aguja se desconecta del catéter o se sale, se deja de recibir insulina y puede descompensar la diabetes
  • Si aparece hipoglucemia y el diabético no se entera de la situación, como el aparato sigue inyectando insulina, puede agravarse la situación y llegar a coma hipoglucémico.
  • La colocación de la aguja permanentemente debajo de la piel puede ocasionar infecciones si no se emplea la higiene adecuada
  • Se necesita un cierto grado de preparación y desde luego la práctica de autocontrol glucémico es absolutamente necesario.

Esta imágen fue obtenida de Internet y por lo tanto, propiedad de sus respectivos autores.

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